Friday, July 17, 2020

Thomas Kemper: Mesas Redondas para la Visión y Práctica Misionera Metodista Unida, Parte II

La publicación de blog de hoy está escrita por Thomas Kemper y traducida por Pedro Zavala Chaparro. El Sr. Thomas Kemper actualmente se desempeña como Secretario General de la Junta General de Ministerios Globales de la Iglesia Metodista Unida (GBGM). Esta es la segunda de dos partes. Puedes encontrar la primera parte aquí.

Las Mesas Redondas para la Misión responden a la necesidad de una asociación misionera, de colaboración, con un sentido de mutualidad. La Conferencia Mundial de Misiones de 1947 en Whitby, Ontario, Canadá, tuvo especial importancia en sentar las bases para una nueva comprensión de la colaboración y la planificación de la misión representada por las Mesas Redondas para la Misión.

El lento compromiso Metodista Norteamericano
Las iglesias más antiguas que enviaban misioneros respondieron con diversos grados de entusiasmo y comprensión al mensaje de Whitby. Si bien, el Metodismo estadounidense estuvo bien representado en la conferencia, fue poco afectado por el concepto o la posibilidad práctica de una asociación misionera. Whitby no despertó un sentido de reciprocidad en la misión, entre la Junta de Misiones Metodistas y sus entidades extranjeras fundadas en la misión, agrupadas principalmente en "conferencias centrales" en África, Europa y América Latina.

De hecho, la Iglesia Metodista, formada en 1939, prestó relativamente, poca atención formal a sus componentes en el extranjero hasta la década de 1960. Aunque en 1948 se lanzó un proceso de estudio de estructuras fuera de los Estados Unidos: la Comisión de Estudio del Metodismo en el Extranjero (COSMOS). Después de permanecer durante años en modo de estudio, la Conferencia General de 1964 le pidió a COSMOS que presentara recomendaciones, sobre el futuro de las relaciones con sus iglesias más jóvenes en la próxima Conferencia General. La comisión hizo caso al mandato, pero sus recomendaciones se perdieron en la fusión Metodista-Evangélica con los Hermanos Unidos (EUB, en adelante) de 1968 y COSMOS pasó a la historia, en silencio, en el año de 1972. De allí surgieron muchas Iglesias Metodistas autónomas, en su mayoría nacionales, rediseñadas a partir de conferencias centrales en América Latina y Asia, y las conferencias centrales actuales en África, Europa y Filipinas. Las Conferencias Centrales, las Iglesias Metodistas autónomas y varias Iglesias Unidas forman una reserva más grande de socios misioneros para los Ministerios Globales.

Si los metodistas de América del Norte tardaron en llegar a la misión como asociación, incluso fueron más lentos en adoptar a las mesas redondas como medio de trabajo para la estrategia de la misión, como sucesoras del viejo modelo bilateral, descendente, de arriba hacia abajo. Como director de la Junta General de Ministerios Globales a fines de la década de 1990 y principios de la década de 2000, intenté con poco éxito avanzar en el enfoque de las mesas redondas.

Cuando regresé a Alemania después de ocho años en Brasil, había trabajado en entornos colaborativos; primero ecuménicamente y luego como secretario de misión de la Conferencia Central de Alemania. Nuestra oficina de la misión Metodista Unida Alemana tenía amplios vínculos con socios de misiones globales. Esta apertura a la mutualidad fue el resultado de los antecedentes de la Conferencia Central de Alemania, que surgió (como lo hizo) desde el lado de la EUB y su fusión en 1968. La denominación EUB, relativamente pequeña, estaba más inclinada a que la Iglesia Metodista “más grande” tratara a sus descendientes “más jóvenes” como socios; que cultivaran deliberadamente líderes indígenas que pudieran tomar su lugar en la mesa de la misión. Las iglesias misioneras fundadas por la EUB a menudo también fueron alentadas a unir fuerzas ecuménicamente con otras denominaciones protestantes, como en el caso de las iglesias unidas en Filipinas y la República Dominicana.

Cuando me convertí en Secretario General de Ministerios Globales a principios de 2010, me emocionó encontrar varios colegas del personal que valoraban las mesas redondas y, de hecho, encontrar algunas que ya estaban en marcha. Una, que data de 2007, estaba en Argentina y se reunía cada dos años. Los participantes en ese momento eran la Iglesia Metodista Evangélica de Argentina, la Iglesia Unida de Canadá, Ministerios Globales, la Iglesia Metodista Británica, la Iglesia Metodista Unida de Francia y Suiza, y el Consejo de Iglesias Metodistas Evangélicas de América Latina y el Caribe (CIEMAL). El objetivo no era controlar la misión metodista en Argentina, sino compartir, coordinar y multiplicar resultados positivos.

Los socios en las mesas redondas son claros al expresar sus propios intereses especiales, expectativas y capacidad financiera. En el caso de las iglesias misioneras nacionales o geográficamente definidas, esto significa establecer necesidades realistas, que los socios pueden abordar de manera colectiva o individual. Una anécdota de la Mesa Redonda Argentina de 2010 muestra los aspectos generales y específicos del proceso:

“Una cuestión sobre la mesa se refería a la financiación. Es probable que las subvenciones en bloque a la Iglesia argentina, por parte de las iglesias canadiense y francesa / suiza se puedan reducir o eliminar. Otras preocupaciones apremiantes incluyen el creciente pluralismo dentro de las iglesias, ministerios con estudiantes universitarios, entrenamiento del clero en estudios wesleyanos (...) Los metodistas en la Patagonia están preocupados por la seguridad de la minería, que causó gran interés entre los canadienses. Se llegó a un consenso sobre nuevas propuestas de financiación a través de The Advance (El Avance), el canal de misiones de segunda milla de Ministerios Globales. Uno de esos proyectos es la congregación de Cristo Rey en el lado norte de Buenos Aires. Otros nuevos comienzos de iglesias se encuentran en las provincias de Jujuy y San Louis”.[1]

Tomando impulso
Han seguido decenas de mesas redondas, con un enfoque en el cuatrienio 2013-2016, en conferencias centrales en África e iglesias metodistas autónomas en América Latina y el Caribe. Las mesas redondas centradas en lugares o temas asiáticos fueron frecuentes en el cuadrienio 2017-2020, y una en 2018 resultó en planes para una mayor colaboración misionera pan-metodista en la región.

Como se informó a la Conferencia General de 2016, el valor del proceso se ilustra con referencia en las mesas redondas en Malawi en 2013 y en los eventos de Costa de Marfil en el año de 2015. Las actas de esos eventos identifican a los participantes y sus afiliaciones. Esto incluye metodistas de base, misioneros, personal de agencias, socios ecuménicos y representantes de conferencias e instituciones anuales, todos comprometidos como socios. “Luego, las minutas detallan las metas acordadas, los desafíos y las respuestas consideradas, y los objetivos de los próximos pasos a seguir, incluidos los compromisos específicos. En muchos casos, las mesas redondas resultan en memorandos formales de entendimiento relacionados con objetivos específicos de la misión. La mesa redonda en Malawi y otra en Eurasia estaban preocupadas en parte por el movimiento y estado de la "iniciativa misionera", para una mayor participación en la estructura de la conferencia de la iglesia".[2]

Los temas de la mesa redonda a lo largo de los años se han expandido para incluir las cuatro áreas de enfoque de la iglesia: desarrollo de nuevos líderes, desarrollo congregacional, salud global y ministerio con los pobres. Estos temas son útiles en las mesas redondas de base amplia o en lugares de misiones particulares.

Empoderamiento
El proceso de la Mesa Redonda para la Misión es el reemplazo apropiado para el antiguo modelo bilateral de estructura y operación de la misión cristiana, aunque una modificación de ese estilo ha ganado algunos seguidores. Esto reemplazaría las juntas de misiones tradicionales con vínculos directos entre las conferencias y congregaciones estadounidenses y las unidades y programas de misiones en el extranjero. Si bien esto podría sugerir una participación más directa en la misión, dejaría en su lugar el mismo sistema de poder centrado en EE.UU. Así como la estructura de dependencia económica asociada con la era colonialista. También invita a la confusión en el establecimiento de la misión e invita a la competencia entre los "partidarios". Una estructura de misión multinacional y conexional es necesaria en una denominación diversa.

El enfoque de la mesa redonda empodera a todos los socios. Es más que un instrumento de misión: es más que “ayudar” solamente a nuevas comunidades cristianas. Las Mesas Redondas para la Misión incluyen componentes teológicos y de política que llegan al corazón de lo que significa seguir a Jesucristo y lo que significa ser su iglesia. Y empodera a los socios a través de un sentido de participación inclusiva.

[1] Elliott Wright, "Mesas redondas para la misión", New World Outlook, enero-febrero de 2012, p. 38).
[2] Informe de la Junta General de Ministerios Globales, a la Conferencia General de 2016, Advance Daily Christin Advocate, vol. 2, pp, 812-813.

Wednesday, July 15, 2020

Thomas Kemper: Mesas Redondas para la Visión y Práctica Misionera Metodista Unida, Parte I

La publicación de blog de hoy está escrita por Thomas Kemper y traducida por Pedro Zavala Chaparro. El Sr. Thomas Kemper actualmente se desempeña como Secretario General de la Junta General de Ministerios Globales de la Iglesia Metodista Unida (GBGM). Esta es la primera de dos partes.

“Las Mesas Redondas para la Misión representan un proceso consultivo para reunir una red de socios comprometidos, en expresiones particulares de la misión de Dios. Pueden centrarse en un área geográfica específica, en un tema o en un proyecto".[1]

Las Mesas Redondas para la Misión son cada vez más valiosas y su realización cada vez más frecuente, en la visión y práctica misioneras de la Iglesia Metodista Unida y su Junta General de Ministerios Globales. Las razones principales son obvias. Las Mesas Redondas para la Misión responden a la necesidad de una asociación misionera, de colaboración, con un sentido de mutualidad, en un mundo en el que las iglesias fundadas en la misión, especialmente en el Sur y Oriente Global, se ven a sí mismas como verdaderos socios y líderes en la misión global. En un panorama en el que la misión ecuménica es una posibilidad y también una necesidad.

El modelo es adaptable para la planificación y evaluación estratégica de la misión, que abarca desde la divulgación del servicio social local, hasta los principales ministerios nacionales o regionales. Considero importante mencionar, que las mesas redondas son herramientas esenciales para: el inicio de nuevos esfuerzos misioneros, la evaluación del momento en el que se encuentran, mirar la estabilidad de las iniciativas misioneras en maduración, así como en el diseño de futuras estrategias. Las mesas redondas también pueden ser valiosas para la colocación de misioneros. El valor radica en lo poderoso de las dinámicas positivas resultantes. Las mesas redondas se alejan del patrón bilateral tradicional de envío y recepción de misioneros, a una de relaciones multilaterales y responsabilidad compartida entre los participantes.

Compromiso personal y aprendizaje
Mi entusiasmo por la misión a partir de mesas redondas nació gracias a la combinación de experiencias personales y el estudio de la historia de la misión.

Mi esposa Bárbara y yo fuimos a Brasil como misioneros adultos jóvenes, no mucho después de graduarnos; enviados por la organización misionera de la Iglesia Metodista Unida en Alemania, nuestro país de origen. El pensamiento predominante de aquella época entendía a la misión como una exportación del norte y el oeste, realizado por misioneros europeos y norteamericanos. Algunas partes del trabajo, no todo, aún tenían una fuerte capa de colonialismo. El sistema de entrega generalmente involucraba una "Junta de Misión" en Nueva York, Londres o Frankfurt, con una planificación y una supervisión típica, que se desenvolvía de arriba hacia abajo.

Este patrón tradicional simplemente no funcionó en São Paulo, donde nos asignaron. No se tuvo en cuenta las aspiraciones y talentos de la población local, así como las realidades competitivas de las comunidades multirreligiosas ahí presentes. Nos encontramos sentados para sesiones de estrategia de misión con metodistas brasileños, hermanas católicas romanas, predicadores pentecostales, comerciantes, funcionarios gubernamentales y gente de la calle. A menudo, la atención estaba en lo que podríamos hacer colectivamente para abordar las realidades de la pobreza y la injusticia, en una de las ciudades más grandes del mundo. Un recuerdo duradero proviene del sentido de participación activa en toda nuestra mesa, que a veces se convertía en una olla hirviendo, gracias a lo que cada uno contribuía. Todos estaban comprometidos a pesar de las diferentes capacidades económicas y las complejidades organizativas de las agencias misioneras.

No me malinterpreten. Necesitábamos la participación y el apoyo de las juntas de misiones en Frankfurt, Londres y Nueva York, pero como socios, en vez de ser solamente supervisores.

En São Paulo experimenté la dinámica de lo que ahora llamamos "misión desde los márgenes".[2] La anterior, frase maravillosa agregada a nuestro vocabulario en el año de 2013 por la Comisión de Misión Mundial y Evangelización (CWME) del Consejo Mundial de Iglesias, una unidad ecuménica. El trabajo anterior me ayudó a comprender la necesidad de las asociaciones misioneras y de las mesas redondas para el trabajo de misiones.

La comisión, originalmente el Consejo Misionero Internacional, surgió de la primera Conferencia Misionera Mundial celebrada en Edimburgo, Escocia, en 1910. A esa reunión histórica asistieron principalmente protestantes, varones, blancos de Europa y América del Norte. En ella se reflejaba la creencia de que todo el mundo podría ser convertido a Cristo, en una generación con suficientes jóvenes misioneros. Pero las posteriores conferencias de misión mundial de CWME se volvieron sustancialmente más diversas en sus composicones geográfica, raciales y de género, y considerablemente más realistas en expectativas. La conferencia CWME 2018 en Arusha, Tanzania, celebró el fuerte testimonio de la misión de las iglesias africanas sobre el tema "Llamados a transformar el discipulado".

Por otra parte, la Conferencia Mundial de Misiones de 1947 en Whitby, Ontario, Canadá, tuvo especial importancia en sentar las bases para una nueva comprensión de la colaboración y la planificación de la misión representada por las Mesas Redondas para la Misión. Siempre me ha entusiasmado leer los documentos y las actas de Whitby, que considero como el punto de partida para el concepto de asociaciones misioneras y la práctica de convocar mesas redondas.

Socios en la Misión y la obediencia a Dios
Whitby fue la primera Conferencia Misionera Mundial celebrada después del final de la Segunda Guerra Mundial, y a la vez no fue una de las reuniones más conocidas. No obstante, considero que es una de las más importantes, especialmente en términos de relaciones entre lo que en 1947 se llamaría "iglesias más antiguas" e iglesias "más jóvenes". Así como en términos de la promoción de la mutualidad en la misión, como se aprecia en las Mesas Redondas para la Misión. El tema era "El testigo cristiano en un mundo revolucionario". El anterior, reflejo de los tiempos, a medida que se redibujaba el mapa colonial, incluso mundial. La declaración final de la conferencia se intituló, "Nuestra lealtad suprema: la 'supernacionalidad' de la misión". El anteior no es para soprendernos, dado el comportamiento de las naciones supuestamente "cristianas", durante las dos guerras mundiales recientes. Así como el desarrollo del Holocausto que surgió en la tierra de Martín Lutero y la Reforma Protestante. La historia para contar a las naciones no era la misma en 1947 que en el Edimburgo de 1910.

En Whitby, los delegados de las iglesias más antiguas y más jóvenes pasaron tiempo reuniéndose por separado, para evaluar situaciones de posguerra y así explorar las diversas aspiraciones. Cuando se compararon dos listas de inquietudes se percataron que tenían una gran similitud, y más de un documento conjunto fue el resultado de esas sesiones de trabajo y escucha. El título del documento era "Asociación de las Iglesias más jóvenes y mayores en obediencia a la Comisión de nuestro Señor". Este fue uno de los primeros avales del concepto de asociaciones misioneras, concebido como igualdad, respeto mutuo y en obediencia a Dios. El documento final de Whitby es extraordinario para su tiempo, o incluso para cualquier otro, que trata tanto de la política, como de la práctica en las relaciones entre iglesias más jóvenes y más viejas en una familia de fe.

Además, el documento reconoció que algunas iglesias jóvenes habían "alcanzado una etapa avanzada de desarrollo". También expresó la esperanza de que esas iglesias "eliminaran de una vez por todas, el sentido de dependencia hacia las iglesias más antiguas. Y de igual modo a mantenerse firmes, en la verdadera base de la igualdad espiritual absoluta y de su derecho a administrar sus propios asuntos, a enmarcar sus propias políticas, bajo la guía de Dios, el Espíritu Santo. También a dar su propio testimonio distintivo en el mundo, como el instrumento por el cual Dios quiere llevar a Cristo a toda la población de las tierras en que habitan".[3]

[1] Informe de la Junta General de Ministerios Globales, a la Conferencia General de 2016, Advance Daily Christin Advocate, vol. 2, p. 812.
[2] Comisión de Misión Mundial y Evangelización, "Juntos hacia la vida: Misión y evangelización en paisajes cambiantes", septiembre de 2012, págs. 14 y siguientes. En línea en https:/ www.oikoumene.org/en/resources/documents/commissions/mission-and-evangelism/together-into-life-mission-and-evangelism-in-Changing-landscapes.
[3] C.W. Ranson, ed. Renovación y avance: testimonio cristiano en un mundo revolucionario. Londres: Edinburg House, 1948, p. 175.

Monday, July 13, 2020

African American Methodist Missionary and Mission Personnel Biographies

Today's post is by UM & Global blogmaster Dr. David W. Scott, Mission Theologian at the General Board of Global Ministries. The opinions and analysis expressed here are Dr. Scott's own and do not reflect in any way the official position of Global Ministries.

As this blog has observed, African Americans are underrepresented within missiology, and there are significant gaps in the literature on African Americans in mission. Nevertheless, there have been numerous African Americans who have served in mission and continue to do so.

For the bicentennial of American Methodist mission last year, I helped compile a collection of short biographical sketches of missionaries and mission agency personnel who served in the United Methodist tradition (the current United Methodist Church plus predecessor denominations and associated figures).

Within this collection are the stories of two dozen African American Methodists in mission. Their stories include services as foreign missionaries, short-term missionaries, mission agency personnel, leaders in women's missionary organizations, and bishops. They engaged in forms of mission ranging from evangelism to education to social justice to agriculture to medicine. Many of them served in the United States and in Liberia, but there are also individuals who served in Angola, India, China, Malaysia, and elsewhere.

These twenty-four individuals are just some of the many African Americans who have been part of God's mission, but this list is the beginning of an attempt to say the names of these often under-recognized historical figures. Here they are:

John Stewart (1785-1823), Founder of the First Permanent Methodist Episcopal Mission Among the Native Americans: http://methodistmission200.org/stewart-john-1786-1823/

Amanda Berry Smith (1837-1915), African American Holiness Evangelist and Missionary: http://methodistmission200.org/smith-amanda-berry-1837-1915/

Susan Angeline Collins (1851-1940), Missionary Worker in Angola: http://methodistmission200.org/susan-angeline-collins/

Sallie Sawyer (1853-1918), Co-Founder of Bethlehem Centers of Nashville: http://methodistmission200.org/sawyer-sallie/

John Wesley Edward Bowen (1855-1933), Educator and Theologian: http://methodistmission200.org/bowen-john-wesley-edward-1855-1933/

Hester Williams (c1862 - ??), Pioneer in Establishing Schools for Women and Girls: https://methodistmission200.org/williams-hester-c1862/

Alexander Priestly Camphor (1865-1919), African-American Missionary Bishop for Liberia: http://methodistmission200.org/alexander-priestly-camphor-1865-to-1919/

John Wesley Gilbert (1865-1923), CME Pioneer of MECS Congo Mission: http://methodistmission200.org/gilbert-john-wesley-1865-1923/

Anna E. Hall (1870-1964), Long-Time African-American Missionary Educator in Liberia: http://methodistmission200.org/hall-anna-e-1870-1964/

Martha Drummer (1871-1937), Medical Work and Care for Orphans in Angola: http://methodistmission200.org/drummer-martha/

Mary McLeod Bethune (1875-1955), Worker for Education and Equality: http://methodistmission200.org/bethune-mary-mcleod-1875-1955/

Sallie Crenshaw (1900-1986), First Ordained African-American Methodist Woman and Missionary to Appalachia: https://methodistmission200.org/sallie-a-crenshaw-1900-1986/

Charles Franklin Golden (1912-1984), Advocate of Integration in Methodism: https://methodistmission200.org/golden-charles-franklin-1912-1984/

Thomas (1912-2000) and Jennie (1915-1999) Harris, Missionaries to the Iban People of Sarawak: https://methodistmission200.org/harris-thomas-and-jennie/

Ulysses Samuel (U.S.) Gray (1913-2009), Methodist Missionary to Gbarnga, Liberia: https://methodistmission200.org/gray-ulysses-samuel-1913-2009/

Lillian Warrick Pope (1914 - ??), Mission Leader within Segregated Methodism: https://methodistmission200.org/pope-lillian-warrick-1914/

Nettie Alice Green (1915-1993), Leader in Mission, Integration: https://methodistmission200.org/green-nettie-alice-1915/

Vivienne Newton Gray (1917-1988), Educational Missionary in Liberia and Beyond: https://methodistmission200.org/gray-vivienne-newton-1917/

James S. Thomas (1919-201), Educator and Leader for Abolishing the Central Jurisdiction: https://methodistmission200.org/thomas-james-s/

Mai Gray (1922-2019), A Methodist and an Activist: https://methodistmission200.org/mai-gray/

Theressa Hoover (1925–2013), First African-American Woman Mission Executive: http://methodistmission200.org/hoover-theressa/

James M. Lawson Jr. (1928 - ), Civil Rights Leader and Short-Term Missionary to India: https://methodistmission200.org/lawson-james-m-jr/

Felton May (1935-2017), Advocate of Holy Boldness: https://methodistmission200.org/may-felton-1935-2017/

Friday, July 10, 2020

Recommended Listening: Robert Hunt on Interfaith Encounters with COVID-19

Robert Hunt has created a new podcast series entitled "Interfaith Encounters." Season 1 of the series, which ran in April and May of this year, explores the ways in which various faith communities, both Christian and non-Christian, have been impacted by and responded to the COVID-19 pandemic. The nine episodes are each 15-20 minutes long and examine the following faith communities: Muslim, Vedanta, Sikh, Jewish, African American Christian, Buddhist, Church of Jesus Christ of Latter-Day Saints (Mormon), Hindu, and United Methodist.

Wednesday, July 8, 2020

Recommended Viewing: Mission Beyond COVID-19 Webinars

Global Ministries has launched a new monthly webinar series, entitled "Mission Beyond COVID-19," which examines aspects of mission theology in the light of the COVID-19 pandemic. The first episode in this series occurred last month, with Rev. Dr. Jerome Sahabandhu facilitating a conversation between Bishop Mande Muyomba and Rev. Dr. Carmen Scheuerman on "Mission of the Infected Body of Christ." The video from that episode can now be viewed online here. The video is just under a half hour. The first minute or two of the webinar is missing, so the beginning is a bit abrupt.

The next episode of this series, featuring Dr. David W. Scott facilitating a conversation with Rev. Dr. L. Wesley de Souza and Rev. Dr. Jack Jackson on evangelism will happen at 3:30 EDT next Monday, July 13th. Those interested may join with this link and the password 7575.

Monday, July 6, 2020

Recommended Reading: Matt Lacey on Implicit Racial Bias and Mission

Rev. Matt Lacey, the Executive Director of United Methodist Volunteers in Mission, Southeastern Jurisdiction (UMVIM, SEJ), wrote this recent reflection about having his implicit racial biases about who serves in mission and who is in need revealed to him. Rev. Lacey connects this insight to the sorts of attitudes that the (predominantly white American) church tends to bring to its mission work. Rev. Lacey is to be commended for his honesty in exploring and sharing his implicit biases for the sake of helping us all to uncover and begin to move past ours.

Wednesday, July 1, 2020

Recommended Reading: ASM, APM and AETE Statement on Race and Injustice in the United States of America

The American Society of Missiology, the Association of Professors of Mission and the Academy for Evangelism in Theological Education have issued a joint statement on race and injustice in the United States of America. The short, theologically-grounded statement acknowledges the impact of racism on the history and practice of mission and lays out six commitments for future work toward ending racism. Such a joint public statement is a first for the three groups, and this is the first time that the American Society of Missiology has made a public statement on any current issue.

The three groups each bring together a mix of scholars and practitioners from ecumenical Protestant, independent evangelical, and Catholic traditions. The three groups have members and leaders from a variety of racial and ethnic backgrounds, and Asian Americans are particularly well-represented, but each group is majority white.